Compartimos a continuación el documento elaborado a partir de los debates del Reencuentro periurbano (28-29 de junio 2018). Una versión reducida de este documento se encuentra también aquí.

Ambos documentos fueron difundidos al Senado de la Provincia de Buenos Aires y presentados durante las 8vas Jornadas de Agricultura Familiar (9, 10, 11 de agosto 2018) en la Universidad de La Plata.

Las adhesiones y firmas se pueden enviar al correo periurbano@agro.unlp.edu.ar.

> Compartimos también los videos y los pósters presentados durante el encuentro.

Documento: Propuestas colectivas para la acción


Nosotros/as, productores/as, investigadores/as, trabajadores/as de organismos públicos, consumidores/as y ciudadanos/as de la región de La Plata y de otras ciudades de la República Argentina, partícipes del Reencuentro periurbano, organizado los días 28 y 29 de junio de 2018 en la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad Nacional de La Plata, celebramos la relevancia de nuestro reencuentro y plasmamos en el presente documento sus principales lineamientos como aporte a una agenda de acciones de reivindicación y de construcción colectiva del periurbano.

En el marco de este documento entendemos a los periurbanos como sistemas dinámicos, territorios en disputa entre diferentes modelos y formas de habitarlos, con conflictos de intereses y que por ende requieren de un abordaje complejo y no exento de tensiones que se deben asumir a la hora de pensar en estrategias de transformación.

Entre los objetivos de este reencuentro se propuso pensar colectivamente cómo queremos que se desarrolle el periurbano de La Plata y qué acciones debemos llevar adelante para ello. Por otro lado, generar un documento propositivo con alternativas para la toma de decisiones en el marco de un modelo sustentable de producción.

Para llevar adelante esta propuesta entendemos que es necesario visibilizar los proyectos y conocimientos de las organizaciones de productores y de las instituciones en el territorio y promover la articulación de los actores locales y su compromiso para actuar en el mediano y largo plazo.

En primer lugar, destacamos que la temática que nos convoca abre un amplio campo de transformación que incluye muchos temas interrelacionados. Algunos de ellos tienen que ver con el reclamo histórico de acceso a la tierra que una gran mayoría de pequeños productores enfrenta. Otros están vinculados a la coyuntura económica, a las políticas territoriales, a la planificación territorial o a cuestiones ambientales.

En este sentido, recalcamos que la situación actual del periurbano está impactada plenamente por el retiro del Estado, tanto Nacional, como Provincial y Municipal, en materia de políticas públicas para el sector de la agricultura familiar y la inestabilidad del mercado interno. Entendiendo la complejidad y las tensiones que se dan en los periurbanos y especialmente en el periurbano de La Plata, el Estado se torna imprescindible para ordenar las disputas y definir las reglas de juego. Reafirmamos colectivamente su rol y nos encontramos hoy en situación de alerta, señalando que este retiro abona a una creciente conflictividad y precarización, no sólo en la situación de los pequeños productores, sino también en el equilibrio socio ambiental y sanitario del cordón hortícola platense.

En este escenario, surgieron las siguientes propuestas como medidas urgentes:

1. Reglamentación, presupuesto y aplicación efectiva de la Ley 27.118 de Reparación Histórica de la Agricultura Familiar para la construcción de una nueva ruralidad en la Argentina. La Ley declara en su artículo 1“de interés público la agricultura familiar, campesina e indígena, por su contribución a la seguridad y soberanía alimentaria del pueblo, por practicar y promover sistemas de vida y de producción que preservan la biodiversidad y procesos sostenibles de transformación productiva”. Esta ley se sancionó en diciembre del 2014 y se promulgó de hecho el 20 de enero de 2015, como resultado de un profundo análisis y debate intersectorial.
“Nos exigen cosas pero nos sacan las herramientas que con tanto esfuerzo conseguimos”

2. Reconocimiento de la agricultura familiar como principal proveedora de alimentos de la población a nivel mundial, por lo cual debe permanecer bajo las incumbencias del ministerio de agroindustria y debe ser protegida por sus proyectos y programas, no debiendo depender bajo ningún punto de vista del Ministerio de Desarrollo Social, cuyo perfil no responde al arriba descripto.

3. En relación a las modificaciones que se plantean en la Ley de Semillas, entendemos que el estado debe salvaguardar a las semillas criollas y nativas y protegerlas como patrimonio genético y cultural de la Argentina, revalorizando el proceso de selección y conservación realizado por los pequeños agricultores, pueblos indígenas y campesinos y que garantiza la soberanía alimentaria y su autonomía.

4. Frente a la crisis económico/productiva, social y ambiental que se vive actualmente entendemos que el estado debe pronunciar de manera inmediata la Emergencia Nacional Agropecuaria.

5. Reactivación del Monotributo Social Agropecuario, por ser una herramienta del régimen tributario que permite incluir en la economía formal a trabajadores en situación de vulnerabilidad,garantizando el acceso a obra social y aportes jubilatorios.

6. Discutir la intensión del Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Agroindustria, de modificar el Código Alimentario Argentino incorporando a las buenas prácticas agrícolas fruti-hortícolas en forma obligatoria. Entendemos que si bien es necesario regular la actividad productiva la forma en que esta se aplicaría expulsaría a gran parte del sector de la actividad y por otro lado, no responde a las necesidades reales del sector sino que, está hecha a medida del sector supermercadista.

7. Es necesario revisar el manejo y la habilitación de los productos agroquímicos, desde la compra inicial de los insumos químicos hasta el reciclado de los envases. Se requiere mayor control y seguimiento.
En lo inmediato proponemos elevar un proyecto de ley para que la recolección de los envases la realicen las empresas agroquímicas.

8. Regulación de las tarifas de los servicios públicos, que incluya una precio de luz diferencial para la actividad productiva. Entendiendo que los “tarifazos” implementados en los dos últimos años han puesto en jaque la continuidad de la actividad productiva. Complementariamentedeben garantizarse los serviciospúblicos y el mantenimiento de los caminos rurales para el desarrollo de la actividad productiva en la región.

9. Los altos costos de los insumos externos para garantizar la actividad productiva generan importantes limitaciones para mantener el modelo productivo. Se propone profundizar y promover las alternativas de sustitución de insumos, de origen biológico, a partir de recursos locales y de producción propia, en articulación con las experiencias generadas en la Universidad y el INTA.
“compramos a valor dólar y vendemos a valor pesos”

10. El estado debe tomar medidas para reforzar y promover las producciones agroecológicas (más ampliamente la producción con manejo razonado de fitosanitarios) y su comercialización local; garantizando el desarrollo de mercados regionales de la agricultura familiar, articulando con ferias y otros sistemas de venta directa y compra pública por parte del Estado.

11. Para lograr lo expuesto, principalmente en el punto 9, se reclama la reincorporación delos técnicos de Cambio Rural (INTA) por partedel Estado, actores claves en el acompañamiento y consolidación de las propuestas arriba mencionadas.

12. Regularización de los contratos de arrendamiento, garantizando el pleno cumplimiento de la ley Nº 13.246, con pautas claras en relación a los costos de alquiler, plazos, mejoras y posibilidades de acceso a una vivienda digna.

13. Desarrollo de planes de crédito Procrear Rural que permitan acceder a la compra de tierras mediante cuotas que no superen las tasas actuales de alquiler.
“si no hay tierra, no hay arraigo y no habrá productores en el campo”

14. Reconsideración de la ordenanza Nº 9231/00 del año 2000, de “ordenamiento territorial y usos del suelo del Partido de La Plata”, la cual entendía la necesidad de proteger el territorio productivo, contemplando para ello al mismo como una zona de resguardo ambiental, la cual fue reemplazada por una nueva ordenanza del año 2010.

En segundo lugar, hemos evidenciado en nuestro debate que no hay avances hacia un periurbano más digno, inclusivo y valorizado, si no sembramos primero en nuestra imaginación las semillas de un proyecto territorial. Este último se arraiga en nuestras voluntades y nuestras mentes. ¿Qué ciudad queremos? ¿Qué periurbano queremos diseñar? En omisión de este proyecto, nos encontramos muchas veces encorsetados en una concepción territorial que estructura de manera vertical y estanca las actividades productivas, el crecimiento urbano, el manejo ambiental, el conocimiento científico y el protagonismo político. Frente a un periurbano segmentado, invisibilizado, subregulado, “vacante” y sobredeterminado por los intereses especulativos, oponemos un periurbano con vida digna, regulado, con organización, complementario del ámbito urbano y orientado por la búsqueda de servicios comunes y de sustentabilidad. Este escenario no excluye un cordón hortícola con productividad, sino que lo enmarca en nuevas coherencias y reglas de juego.

Entendemos que instalar este imaginario colectivo, acompañado de acciones y propuestas, es clave para construir un poder de transformación.En línea con lo anterior, tenemos que ser capaces de contextualizar, establecer nexos horizontales, relacionar las innovaciones con la reflexión, conocer las solidaridades entre las dinámicas urbanas y periurbanas. Esto supone que adaptemos nuestra manera de elaborar y producir conocimientos hacia un mayor arraigo, integración y complejidad, especialmente en el ámbito universitario.

Paralelamente a las demandas de políticas públicas, se proponen una serie de acciones y propuestas que conduzcan a cambios graduales en las concepciones del hacer en el territorio:

1. Conformar una Multisectorial integrada por las Organizaciones e Instituciones del territorio, promovida desde las Universidades Nacionales asociadas al mismo, con el objetivo de desarrollar una propuesta de ordenamiento territorial con una mirada más integral e inclusiva.

2. Desarrollo de campamentos socio-ambiental-productivos interdisciplinarios, tomando como ejemplo los campamentos sanitarios que se han desarrollado en los últimos años, que permitan abordar la realidad periurbana en su complejidad. Aportando de esta manera a la formación de estudiantes, docentes e investigadores que conozcan la realidad del territorio y sean capaces de generar propuestas y trabajo acordes a las necesidades del mismo.

3. Desarrollo de una agenda de visibilización de la actividad productiva local, su rol y sus problemáticas, llevada adelante de manera intersectorial. Como ejemplo se menciona la “semana de la agroecología” y otros eventos que fomenten la articulación productor-consumidor.
“La gente no se da cuenta del esfuerzo de producir”

4. Campaña de acercamiento a los Medios de Comunicación con el fin de visibilizar y generar más conciencia respecto al protagonismo y la importancia de la actividad productiva local.

5. Poner en valor y aprovechar las estructuras existentes como Redes y Plataformas, llevadas a cabo por diferentes instituciones (Universidades, INTA) y que deberían estar a disposición de las acciones arriba propuestas.

6. Profundizar aquellas prácticas académicas que han evolucionado en este sentido dentro de la política de extensión e investigación, como es el caso de los proyectos de investigación y desarrollo tecnológico y social (PITS) financiados por la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, y los PIO-CONICET-UNLP 2017-2018.

Como resultado de este reencuentro vislumbramos un futuro en el que nuestros esfuerzos, como productores/as, investigadores/as, funcionarios/asy consumidores/as, consisten en reintroducir en el entramado productivo una mayor integración, cuidado, equidad y responsabilidad. Desde el productor y los insumos iniciales (semillas, saberes, recursos) hasta la compra pública de alimentos y la conciencia de los consumidores, constituir paso a paso este entramado. Esto significa avanzar hacia un compromiso territorial de los múltiples eslabones del sector, normalizar las prácticas, acordar objetivos y modalidades de cooperación.La movilización de los consumidores y el acompañamiento de la Universidad y de los técnicos del Estado para cementar esta red a lo largo de todo el ciclo productivo son dos elementos fundamentales. Si bien una condición esencial tiene que ver con exigir al Estado medidas de acceso justo a la tierra, tarifas dignas y mitigación de las disputas que moldean el periurbano, las propuestas no se agotan en este reclamo. En esencia, nuestro papel tiene que ver con generar movilización social, salir del corto plazo, construir continuidad en nuestros compromisos y articular distintos niveles de acción, de lo local, lo provincial a lo nacional y lo global.

En síntesis, las iniciativas para disputar un paradigma más sustentable han crecido, configurando un mosaico de prácticas enmarcadas dentro del campo de producción agroecológica, de economía social, de manejos ambientales y consumo responsable. Es un tejido vivo, con grados de consolidación muy variables. Pero no forma una agenda todavía suficientemente articulada e institucionalizada. Por un lado, es necesario, potenciar, visibilizar y valorizar estas iniciativas. Por otro lado, tenemos que establecer una sinergia positiva entre ellas y encausarlas en una agenda de conjunto, sin que esto signifique centralizar o burocratizar una coordinación de conjunto. Más allá de crear nuevas instituciones formales, entendemos que lo esencial radica en promover una agenda dinámica, sostenida en el tiempo con objetivos comunes y modalidades de trabajo. Nuestro reencuentro forma parte de estas modalidades y deseamos que se genere una continuidad.
Nuestras propuestas promueven un periurbano platense donde la producción hortícola y la alimentación tienden a ser concebidas como un bien colectivo, coproducido por los actores en perspectiva de un proyecto territorial movilizador. Implican que nos pensemos como protagonistas y actores colectivos. Nuestra responsabilidad es contribuir, aquí, ahora y a futuro a empujarlo.

Participaron de este documento las siguientes organizaciones e instituciones:
Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales (FCAyF)
Facultad de Ciencias Veterinarias (FCV)
Centro de Atención Jurídica Gratuita para Productores Agropecuarios Familiares. Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales (FCJyS)
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FaHCE)
Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU)
Facultad de Ciencias Exactas (UNLP)
Red Periurban - INTA
AER La Plata – EEA AMBA – INTA
IPAF Región Pampeana- INTA
Consejo Social. UNLP
Agrupación graduados 616 (Construcción Colectiva) (FCAyF)
Agrupación graduados 22 (FCAyF)
Agrupación CAMBIUM (FCAyF)
Subsecretaría de Agricultura Familiar. Delegación Bs. As. Ministerio de Agroindustria de la Nación
Feria Manos de la Tierra
Frente Agropecuario Regional Campesino (FARC)
Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE rama rural)
Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT)
Consejo Deliberante del Municipio de La Plata
Cámara de Diputados, Bloque Unidad Ciudadana FPV-PJ
Instituto del Pensamiento para la Justicia Social (IPeJus)


La Plata, 30 de junio de 2018